ά
Y ahora darnos cuenta
de que algo tan repetido,
tácito e indiscutible como
que la perfección no existe,
faut voir. Es mentira.
Existe y se ve y se toca,
pero le falta la gravedad
de las verdades populares:
existe en toda su grandeza
pero es intermitente.
Va y viene como la luz,
parpadea, es especialista
en no tener ningún trato con
la adversidad ni la gloria:
tiene sus propias reglas.
No somos los únicos,
pero sí la hemos visto en
pupilas, caminos, sueño y
saliva. Unos, que no existe.
A otros nos salva la vida.
2009
.
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